4YFN es el evento del ecosistema startup y la comunidad inversora integrado en el Mobile World Congress. Su edición de 2026 se celebró entre el 2 y el 5 de marzo en la Fira Gran Via de Barcelona, coincidiendo con el vigésimo aniversario del MWC en la ciudad. El evento reunió a más de 1.000 empresas de más de 100 países y contó con inversores que gestionan fondos agregados de 70.000 millones de euros.
El tema central de la edición fue Infinite AI, un concepto que situaba el debate no en el potencial futuro de la inteligencia artificial (IA), sino en su utilidad presente y en su capacidad de generar valor real. La programación se articuló en diez tracks: Creativity, ClimateTech, Corporate Innovation, Cybersecurity, Fintech, Founders, Gaming, Health Tech, Investors y University & Spin-offs.
GCO Ventures estuvo presente con una amplia representación de su equipo para cubrir los distintos ángulos del evento: agenda principal, sesiones de inversión y espacios de encuentro con founders y gestores de fondos.
En eventos de esta escala, el valor no reside solo en la programación formal, sino también en los intercambios que ocurren fuera de los escenarios. Y precisamente en esa combinación de ponencias y conversaciones emergió una señal clara: el ecosistema startup ha empezado a mirar la IA con menos fascinación y más exigencia.
La pregunta ya no es quién «usa IA», sino quién la convierte en eficiencia real, en escalabilidad y en ventaja de negocio sostenible. Esta transición es sana. Separa el hype de la ejecución y pone en valor a las startups que combinan tecnología, criterio de mercado y modelos capaces de sostenerse en el tiempo, no solo de generar titulares. El cambio no es solo de discurso: se refleja en qué proyectos acumulan atención inversora y en cuáles quedan fuera del foco.
El premio principal, dotado con 20.000 euros, recayó en Biorce, una plataforma de IA aplicada a ensayos clínicos. Más allá del caso ganador, el patrón fue claro en las distintas categorías: soluciones concretas, problemas reales y propuestas cuyo valor podía entenderse sin grandes explicaciones.
Para GCO Ventures, esa es exactamente la vara de medir. No la sofisticación tecnológica por sí sola, sino su capacidad de traducirse en resultados verificables para un mercado concreto. Desde esa misma lógica evaluamos proyectos en ambas vertientes de nuestra actividad: inversión y venture builder.