Anna Marmyleva es venture builder en GCO Ventures. Formada en IE Business School, cuenta con experiencia en proyectos de innovación abierta, estrategia e intraemprendimiento para organizaciones como CaixaBank, Naturgy, Telefónica, EIT Urban Mobility o Mediclinic Group. Su perfil combina rigor analítico con capacidad de ejecución en entornos de alta incertidumbre. En esta entrevista, desmonta uno de los mitos más arraigados del ecosistema emprendedor y señala con precisión dónde suelen fallar los equipos fundadores.
Si tuvieras que explicar qué haces en GCO Ventures sin usar tu cargo, ¿qué dirías?
Manejo la incertidumbre, o lo intento. Simplifico y desgrano lo complejo para que un vertical grande, un mercado o una oportunidad sean abordables y para que su estudio lleve a insights y decisiones inteligentes para el futuro negocio. Diseño las estrategias y tácticas que permitan quick wins. En todas las fases del building: exploración, diseño y construcción.
¿Qué creías sobre el mundo startup antes de trabajar aquí… y qué es lo que más rápido cambiaste de opinión?
Que una idea de startup exitosa siempre surge «de repente» y depende solo del ojo creativo y observador del emprendedor. En realidad, ahora soy consciente de que las ideas sostenibles en el tiempo y con buenos resultados de negocio nacen no solo de la creatividad, sino también, y mucho más, de la combinación razonable y equilibrada de research proactivo y creatividad.
¿Qué tipo de persona, founder, builder o compañero o compañera de equipo, te hace pensar: «con esta persona sí me metería en un lío»?
Me embarcaría en un proyecto con personas que aporten perspectivas diferentes a la mía, sean curiosas y disfruten construyendo. Creo que los mejores equipos son los que combinan capacidades complementarias —negocio, producto, growth, tecnología o finanzas— y son capaces de transformar ideas aparentemente descabelladas en propuestas con sentido para el mercado. Y, sobre todo, con gente que disfrute del proceso, porque dedicamos una parte muy importante de nuestro tiempo al trabajo y para mí es fundamental pasarlo bien mientras construimos cosas juntos.
¿Qué habilidad tuya no pondrías nunca en LinkedIn, pero es clave en tu día a día?
Diría que la empatía, y la capacidad de adaptarme a la forma de trabajar de cada persona. Intento entender bien cómo piensa y qué necesita cada uno, sin perder de vista mis propios límites.
No es tanto una habilidad “visible”, pero sí muy presente en el día a día: facilitar que el equipo funcione bien, que haya confianza y que la comunicación fluya. Para mí es importante cuidar esos pequeños detalles que hacen que las personas se sientan cómodas y respetadas trabajando juntas.
El error profesional que más te ha enseñado… y que repetirías otra vez a pesar de todo.
No lo considero un error de verdad, aunque puede tener sus contrapuntos. Alargar los tiempos de research o validación con los usuarios ralentiza el proceso, pero permite construir algo que de verdad responde a las necesidades de las personas y no solo tiene sentido a nivel de números proyectados. Y también ser muy sincera en mi feedback.
¿Qué pregunta te gustaría que más equipos se hicieran antes de levantar ronda?
¿Qué queremos conseguir con esto? ¿Va a perjudicar nuestro producto o servicio principal del negocio y la relación con nuestros clientes si escalamos o damos participaciones importantes y poderes a ciertos inversores? ¿Supone una carga adicional para el equipo y cómo lo vamos a mitigar?
¿Qué tendencia está sobrevalorada ahora mismo… y cuál infravalorada?
La inteligencia artificial está en un momento de enorme protagonismo. Más que sobrevalorada, diría que a veces se aplica sin tener del todo claro para qué. Tiene un potencial enorme no solo como copiloto para optimizar procesos, sino también para avanzar hacia sistemas capaces de tomar decisiones de forma autónoma en determinados contextos. Precisamente por eso, el reto está en integrarla con criterio y en los casos donde realmente aporta valor. Al mismo tiempo, es importante entender bien sus implicaciones a largo plazo, también en cómo impacta en nuestras capacidades y en la forma en que trabajamos.
En paralelo, la personalización se ha convertido en un concepto omnipresente. Bien aplicada, puede generar experiencias muy relevantes —especialmente en ámbitos como la salud o el bienestar—. Sin embargo, en algunos casos se ha diluido su significado y se utiliza más como etiqueta que como una propuesta real de valor. El reto está en utilizarla de forma consciente, asegurando que responde a una necesidad real y no solo a una lógica de consumo.
Cuando un proyecto no funciona, startup, producto o iniciativa, ¿qué suele afectar más: el contexto, la idea, el equipo o el ego?
Más que un único factor, diría que lo que suele pesar más es el sesgo en la toma de decisiones. Y ese sesgo puede venir de distintos lugares: el ego, la presión por avanzar rápido, la falta de información o incluso la propia experiencia previa del equipo.
Cuando un equipo opera con sesgos, tiende a limitar su capacidad de adaptación y su apertura a cuestionar lo que no está funcionando. En cambio, los equipos que mejor evolucionan suelen combinar perfiles complementarios con una cierta humildad práctica: la capacidad de revisar sus propias hipótesis, escuchar otros puntos de vista y ajustar el rumbo cuando es necesario.
¿Qué haces fuera del trabajo que, sin darte cuenta, te hace mejor en él?
Deporte, que da alegría. Y pintura, que da paz.
Si dentro de 5 años alguien lee esta entrevista, ¿qué te gustaría que pensara de tu etapa en GCO Ventures?
Me gustaría que, más allá de mi etapa en GCO Ventures, se quedaran con la importancia del equipo: del valor que aporta cada persona y de cómo nos tratamos entre nosotros. Porque, al final, el éxito real de una empresa no se construye solo con buenas ideas, sino con equipos que funcionan de verdad.
Anna Marmyleva deja una idea que vale la pena retener: el mayor riesgo de un proyecto no está en el mercado ni en la tecnología, sino en el sesgo del equipo que lo construye. Que alguien con ese perfil ponga el foco en los sesgos que condicionan la toma de decisiones, más allá de su origen, no es una opinión casual. Es una observación construida desde la práctica del building, no desde la teoría.
¿Quieres conocer mejor al equipo de GCO Ventures? Sigue leyendo nuestro blog y descubre las perspectivas de las personas que construyen el ecosistema desde dentro.